Skip to main content

Parte 1 - Procedimientos operacionales previos al vuelo

Antes de iniciar un vuelo con UAS se deben comprobar una serie de elementos que pueden afectar a la seguridad de la operación. Para realizar esta comprobación, el operador o el piloto a distancia debe verificar, empleando el concepto MEUH (Meteorología, Entorno, UAS, limitaciones Humanas).

Meteorología

El piloto a distancia debe verificar que las condiciones ambientales y meteorológicas antes de iniciar la operación, y durante el periodo que dure el vuelo, son adecuadas y compatibles con los límites del UAS (definido en las instrucciones facilitadas por el fabricante). Para una planificación acertada de la fecha de la operación, el piloto a distancia debe consultar previamente la información meteorológica. Los siguientes factores pueden afectar el rendimiento de la aeronave, causando efectos no deseados y poniendo en riesgo la seguridad del vuelo.

  • Viento: Puede afectar a la autonomía y a la maniobrabilidad de la aeronave.
  • Temperatura: Puede afectar a la autonomía y rendimiento de las baterías.
  • Visibilidad: El nivel de luz o la niebla afectan a la capacidad del piloto a distancia para mantener la aeronave en modo VLOS.
  • Lluvia/Nieve: Consultar instrucciones del fabricante para saber si se puede operar en dichas condiciones con seguridad.

Si durante la operación, el piloto observa un cambio en las condiciones meteorológicas que pueda afectar a la seguridad y rendimiento de la aeronave, cancelará el vuelo.

Entorno

El piloto a distancia debe evaluar el entorno donde va a realizar los vuelos antes de iniciar la operación. Para ello es imprescindible verificar que la operación se ajusta a la normativa y cumple con las posibles limitaciones y restricciones impuestas en el área de operación. 

AESA ha elaborado la Guía sobre requisitos y limitaciones al vuelo de UAS en función del lugar de operación (zonificación) disponible en https://www.seguridadaerea.gob.es/es/ambitos/drones/operaciones-uas-drones/vuelos-con-uas-drones-zonificacion. Esta verificación se realizará consultando https://drones.enaire.es/

Una vez comprobadas las posibles restricciones y limitaciones en la zona de operación prevista, el piloto a distancia, ya sobre el terreno, deberá realizar una exploración, ya sea de manera visual o caminando por el área de operación. El objetivo de la exploración es:

  • Detectar y tener en cuenta los posibles obstáculos (edificios, vehículos, vías públicas, montañas, árboles, antenas, líneas de tensión, antenas, etc...) que puedan impedir en algún momento del vuelo mantener la aeronave en modo VLOS y por lo tanto afectar la seguridad de la operación o interferir con la ruta planeada.

  • Detectar la presencia de personas no participantes en la operación o concentraciones de personas. En caso de detectar personas no participantes se les debe proporcionar instrucciones para que se alejen de la zona terrestre controlada.

  • Detectar posibles interferencias electromagnéticas producidas por ondas de radio, TV, móviles, conexiones inalámbricas... que pueden provocar la degradación o pérdida de señal. Este efecto será aún mayor en entornos urbanos, por lo que el piloto a distancia deberá comprobar, previo al vuelo, que el estado de la señal sea adecuado.
UAS

Antes de cualquier vuelo, el piloto a distancia debe comprobar que la aeronave no tripulada reúne las condiciones apropiadas y que se ha realizado el mantenimiento necesario.

Para ello deberá realizar una inspección exterior del equipo siguiendo una secuencia de actuación según las instrucciones del fabricante. Es recomendable el uso de listas de control (checklist), para asegurar que todos los puntos necesarios han sido comprobados.

Hay que tener en cuenta que ciertos elementos son más susceptibles de sufrir desgaste o deterioro, por lo que necesitan que se les preste mayor atención en la inspección previa al vuelo.

Limitaciones humanas

Antes de iniciar una operación, el piloto a distancia debe verificar que se encuentra en condiciones óptimas para llevar a cabo la operación. Para ello, el piloto a distancia deberá usar la metodología IMSAFE. El piloto deberá tener en cuenta las limitaciones propias de la percepción humana para, de esta forma, realizar un vuelo seguro.